Mayo. La Feria del Caballo es fruto de la admiración que Jerez profesa al caballo. Este singular acontecimiento de carácter festivo se celebra en el "Real de la Feria", un lugar formado por las llamadas "casetas". Dentro de la "caseta" se disfruta de la gastronomía andaluza, el vino de la ciudad y el flamenco. Junto a ellas tiene lugar el majestuoso paseo de caballos y enganches, ofreciendo un espectáculo único por su colorido.

Septiembre. Con la llegada del Otoño, la ciudad se engalana para festejar con intensidad el inicio de la vendimia, origen del nacimiento del vino de Jerez. Durante la celebración de la fiesta, un gran número de actos exaltan la relación inherente de la ciudad con el arte flamenco, la herencia vinícola y la tradición ecuestre, pilares fundamentales de la cultura jerezana que han dado a Jerez fama internacional.

Diciembre. El espíritu de fraternidad que rodea la celebración de la Navidad, ha originado en Jerez una particular fiesta familiar: la Zambomba. En las vísperas de la Nochebuena, amigos, familiares y vecinos se reúnen en patios, asociaciones de vecinos y peñas para, alrededor de una hoguera, cantar y bailar villancicos de manera espontánea, mientras degustan 'jerez', anís, brandy y dulces navideños.

Marzo - Abril. La arraigada tradición religiosa de Jerez se consolida con el recuerdo de la Pasión, Muerte y Resurección de Jesucristo. Durante la Semana Santa, los jerezanos salen a las calles del centro de la ciudad para observar los pasos, verdaderas obras de arte que representan los hechos de la pasión de Cristo. La participación popular se intensifica con el canto de saetas, unas canciones religiosas características de Andalucía.